Empresas de buen comer vs Empresas de buen dormir.

La diferencia de estos ambientes radica en la «Forma de gestionar y dirigir los recursos»

En una empresa de “Buen Dormir”, Todos actúan como si fueran los hijos del director, y éste, esta «feliz» siendo el papá. Todas las decisiones, acciones y circunstancias deben pasar por su escritorio para resolverse. El director es el pivote, la palanca y la fuerza que mueve todo… aparentemente.

En estas empresas puede haber manuales, procedimientos, políticas y organigramas, pero el director no los conoce, no los promueve y no los domina. En estas empresas se subsidia, justifica y tolera el incumplimiento. Las personas no adecuadas cumplen años allí.

Una empresa de “Buen Dormir” puede crecer y ser grande, pero jamás desarrollarse. Sobrevivirá, a veces bien y otras mal.

En una empresa de “Buen Comer” existe un ambiente de madurez, su estructura, políticas, procesos y sistemas de trabajo se conocen, promueven y dominan, se implementan desde la idea original… Estas empresas han probado a muchas personas y finalmente han encontrado a las adecuadas.

En las empresas de “Buen Comer”, la exigencia, el cumplimiento, las metas y objetivos, forman parte de la cultura organizacional. Todos saben que hacer y lo hacen. Todos están convencidos.

Una empresa de «Buen Comer» visiona su futuro a largo plazo, arriesga, invierte, pone la estructura, la trabaja, la capacita, la entrena, la desarrolla, pone las políticas, los procesos y sistemas óptimos, los ensaya, los mejora y los perfecciona.

Una empresa de «Buen Comer» no es solo generadora de empleos, es un negocio.

En una empresa de “Buen Dormir”, no hay ventas por que el gobierno va mal y se queda sentada. En una empresa de “Buen Comer”, se sabe que por lo menos hay 10,000 prospectos afuera y atrae a los 100 que necesita…

Continuemos trabajando hacia la profesionalización e institucionalización de las empresa sin importar su tamaño, Francisco Torres Conde.

Fuente: Octavio Sánchez