¿Me estoy dejando llevar y regalo mi tiempo?
¿Estoy llenando mi agenda indiscriminadamente?
¿Soy yo quien decide sobre mi agenda o son otros?
¿Qué puedo recortar/eliminar para ganar tiempo real?
Cuatro medidas prácticas apuntaría yo:
No aceptes inmediatamente lo que te otros te pidan
Cuando alguien te proponga una reunión, una cita, una comida, una visita, una actividad… no aceptes en el acto, en caliente, demora la decisión. Basta un: «déjame mirar mi agenda y luego te confirmo por Correo». Eso te ayudará a calibrar la decisión o buscar alternativas.
Haz una contraoferta que te venga mejor a ti
A veces no queda otro remedio que aceptar y poner otra pieza en el Calendario. Pero eso no significa en absoluto que tengas que aceptar el día, la hora y la duración que te propone la otra persona. Negocia.
Revisa tu calendario futuro para adelgazarlo
Ponte esta tarea para mañana: revisa las próximas semanas en busca de reuniones o citas que, o bien puedes eliminar o bien sustituir (llamada, videoconferencia, correo…). Pon el acento en reuniones y eventos que se repiten periódicamente. Muchos de ellos son innecesarios.
Bloquea tiempo diario para tiempo real de trabajo
Si el trabajo es eso que hacemos en los huecos libres que nos deja el Calendario, ¿por qué no hacemos lo contrario? Claro que no puedes bloquear todo el día, pero sí ciertas franjas. Por ejemplo: 1) bloquea la primera hora u hora y media de cada día; 2) bloquea una mañana o una tarde entera a la semana.
