Tener dominio. Conocer bien sus números; estados financieros. Dominio del tiempo; agenda detallada, resaltar las cosas más importantes. Dominio del destino; definir lo mejor posible las metas, difícil en estos tiempos de mucha incertidumbre, pero entre mejor lo hagamos, mayor certeza tendremos de tener éxito. Dominio de la entrega; dar nuestro mejor esfuerzo en el servicio.
Nicho; definir bien nuestro mercado meta, no competir por precio, o tratar de hacerlo lo menos posible. Tener claro ¿que nos hace diferentes a los demás? Apalancamiento; hacer más con menos esfuerzo, apoyarnos en nuestra gente, capacitando y educando. Sistematizar todo lo que podamos en nuestros procesos de trabajo. Todo lo rutinario tratar de sistematizarlo.
Equipo de trabajo; construirlo, formarlo, liderar en pos de un objetivo común, con una clara visión y misión, para poder tener las reglas del juego muy claras y así tener disciplina y compromiso.
Sinergia; el resultado de las partes es mayor a cada una de ellas, esto es, tener la «maquinaria» bien aceitada, para lograr los mejores resultados que realmente nos ayuden a crecer.
Ser empresario es ser amante del riesgo.
