Las fortalezas.

Hay personas a las que se les da mejor planificar; otras con gran capacidad para concentrarse y aislarse de distracciones; otras son buenísimas a la hora de hacer y terminar (y no dejar cosas a medias); otras son capaces de distinguir bien imprevistos y urgencias y manejarlas después; a otras se les da bien colaborar, comunicar y coordinarse con otros; otras aprovechan bien el tiempo, optimizando su agenda y organizando la de otros, etc.

Y a ti,
¿qué se te da bien?
¿Cuál o cuáles son tus fortalezas?
¿Las conoces bien?
Y mucho más importante, ¿las aprovechas a tope, al máximo?

No conocer y exprimir las fortalezas productivas de uno mismo es como tener un motor turbo y negarse a utilizarlo.

Dedicar tiempo para hacer este breve pero muy interesante auto diagnóstico, nos dará información importante y útil, para ser mejores en nuestra empresa, con las personas que colaboran con nosotros y para enriquecer nuestro estilo de liderazgo con la familia e impulsarlos a ser cada día mejores.

¡Nos vemos pronto!