La historia de las empresas familiares está llena de ejemplos ruinosos que pueden evitarse mediante un «Gobierno Eficaz».
1- El gobierno eficaz requiere responsabilidad para rendir cuentas (accountability) entre los accionistas y la empresa. Es el valor que previene comportamientos que puedan ser perjudiciales para algunos miembros de la familia en beneficio de otros.
2- Requiere, además, el establecimiento de políticas familiares que impidan decisiones arbitrarias que perjudiquen a alguno de sus miembros. Estas políticas y procedimientos, una vez comprendidos y aceptados, generan expectativas compartidas y una sensación de consistencia y afabilidad. En general se refieren a:
• Participación de los miembros de la familia en el negocio.
• Liquidez para los accionistas.
• Información y educación para los accionistas.
• Administración de los activos de los accionistas.
• Sucesión familiar.
• Otros temas potencialmente conflictivos.
Con esto se pretende crear políticas que ayuden a un proceso de toma de decisiones ordenado en los temas más difíciles.
El Gobierno Eficaz puede entonces definirse como la creación de un proceso que vuelva innecesaria la revolución.
De la dimensión Negocio se ocupa el management «la gestión y administración» (CEO Director o Gerente General o un Comité Ejecutivo).
Las otras dos dimensiones son las que interesan en este momento.
Los intereses de los accionistas o propietarios comprende:
– Asuntos de liquidez.
– Alocación del Capital Corporativo.
– La supervivencia de la empresa a través de la propiedad y de la sucesión de cuadros gerenciales.
– La performance de la inversión.
– Dirección estratégica.
Los intereses de la familia están referidos a:
a) Intereses compartidos de los miembros de la familia en la salud, prosperidad y continuidad familiar.
b) Participación familiar en la empresa.
c) El rol e imagen de la empresa en la comunidad.
d) Educación e información de los miembros de la familia.
e) Comunicación familiar.
f) Expresiones de metas y valores familiares en el negocio.
Cada una de estas dimensiones tiene un enorme potencial como fuerza positiva en el negocio familiar. Si se descuidan, pueden tener un gran poder destructivo. En su tratamiento adquiere una relevancia fundamental la responsabilidad mutua entre los miembros hacia la familia y el negocio. Esto no significa convertir el negocio en una democracia. Significa establecer procesos que aseguren el respeto de los intereses de ambas dimensiones.
Una idea muy común entre los líderes de empresas familiares es que ellos deben elegir un conjunto de intereses sobre el otro, promoviendo una filosofía de «primero la familia» o «primero el negocio».
Modelo «primero la familia»: en este modelo se opera bajo al premisa de que todos los miembros de la familia tienen el derecho de ser escuchados bajo cualquier circunstancia, no importa cuán perjudicial sea la idea para la empresa. El negocio asumiría el compromiso de evitar potenciales conflictos familiares y asegurar la armonía.
Modelo «la empresa primero»: discrimina a los miembros de la familia que carecen de habilidades, conocimientos y experiencia probada. Se asume que las opiniones de algunos miembros son siempre inapropiadas. En esta línea de pensamiento los accionistas deben ser pasivos.
A la larga, cualquiera de los dos modelos puede causar graves problemas. El modelo «la empresa primero» puede provocar que los intereses de los distintos miembros de la familia entren en oposición causando graves riesgos al futuro del negocio. El modelo «la familia primero» puede distraer y desmotivar al management y minar la competitividad de la empresa.
Cualquiera de los dos aumenta la posibilidad de conflicto entre el management (administración) y la familia.
Sin embargo los dos dominios son importantes y merecen un tratamiento igualitario. El respeto por las necesidades del negocio deben balancearse con los legítimos intereses de la familia si es que la empresa quiere perdurar en el tiempo. Un gobierno apropiado puede dar respuesta a ambos requerimientos.
Uno de los grandes valores que tiene la empresa familiar es que brinda la oportunidad, al grupo propietario, de experimentar los beneficios de trabajar juntos en el logro de intereses y metas comunes. La calidad de una familia cohesionada y consciente trae aparejados importantes beneficios al negocio y constituye un mensaje muy positivo hacia los stakeholders. Pero sin un proceso de gobierno que sistemáticamente aliente a sus miembros a atender los intereses que son comunes a todos, el negocio puede tomar preeminencia en las acciones de algunos, descuidando los aspectos familiares. Los intereses familiares son así insatisfechos o son solucionados en lugares inapropiados, como la gerencia o el directorio.
Para lograr la supervivencia de la familia, y su rol como base de capital de la empresa familiar, sus miembros deben desarrollar una agenda colectiva, propósitos y métodos para resolver sus diferencias.
