Vivimos un momento apasionante y retador: estamos viviendo en primera persona el que posiblemente sea el mayor experimento de desarrollo personal de la Historia.
Más de la mitad de la población mundial confinada en su casa durante semanas, en una suerte de tormenta perfecta de alerta/emergencia sanitaria, incertidumbre económica, debilidad política y cantidades ingentes de miedo agitado por los medios de comunicación.
Gracias esta situación muchas personas tomarán consciencia de determinados aspectos de sus vidas a los que quizá antes no habían prestado atención por culpa de la velocidad, actividad e inconsciencia con la que solíamos vivir.
Y mientas todo esto sucede, y dentro de las circunstancias de cada uno, tenemos varias opciones para decidir cómo afrontamos la situación.
Porque siempre hay más opciones de las que parece. Puedes seguir las noticias a cada instante, permitir que el miedo inunde tu vida y esperar a que todo pase para que alguien solucione la crisis que se nos avecina… o puedes leer, aprender, reciclarte y en definitiva formarte, para que no sólo el impacto de lo que está pasando sea el mínimo posible, sino que salgas reforzado de esta situación.
Lo que no se aprende por discernimento se aprende por sufrimiento.
Yo lo tengo claro: aprovecho esta invitación que nos hace la vida para poner los contadores a cero, para pensar estratégicamente y para seguir aprendiendo.
Y tú, ¿qué vas a hacer mientras te quedas en casa?
Aportaciones de Sergio Fernández.
