Cómo formar un consejo consultivo para tu empresa sin importar su tamaño?
En el bagaje de conocimientos que las grandes compañías dejan a las pequeñas y medianas, destacan la formación y el uso de los consejos de administración, en muchos páises conocidos también con el nombre de directorios. Esos núcleos son una útil herramienta para los emprendedores y empresarios, aunque son pocos quienes le sacan provecho a dicha estrategia.
Un consejo de administración es un conjunto de personas que tiene como misión dirigir, guiar o administrar una empresa. Tiene una importancia profunda en el buen desempeño de las organizaciones. En las grandes empresas las asambleas se conforman por los accionistas, los dueños del negocio, quienes nombran a un consejo de administración para que «dirija» la empresa. Este consejo de administración, a su vez, tiene como obligación contratar al personal clave (primer nivel)de la empresa para poder iniciar o continuar las operaciones.
Entre las funciones y responsabilidades que tiene un consejo de administración figuran: analizar la información financiera generada por la empresa, decidir el rumbo de la compañía, aprobar los presupuestos generales y plantear las metas estratégicas.
Es muy importante que el empresario tenga personas a su alrededor que lo ayuden en diversas formas; aunque se sabe que salvo raras excepciones, los empresarios suelen trabajar «solos», pues corren, piensan, arrebatan, brincan, sueñan y despiertan a su propio ritmo y en su propia frecuencia. Es difícil seguirles el paso, pero van dejando muchos huecos y por lo tanto «riesgos».
Para formar un consejo
Primero. Reúne gente de confianza que tengan habilidades afines o complementarias a las tuyas y que estén dispuestos a dedicarle un par de horas al mes a tu negocio. Ten cuidado de no seleccionar competidores, aunque sean tus amigos.
Segundo. Coméntales tu visión, misión y objetivo. El plan es formar un consejo de ayuda para que la empresa sea mejor, al igual que tu desempeño, en aspectos como utilidades, participación de mercado, así como la satisfacción de clientes y empleados por mencionar sólo algunos aspectos.
Tercero. Propónles un día al mes para reunirse. Invítalos a desayunar o comer y entrégales una copia de los temas a discutir. Estos pueden ser desde cómo arrancar la empresa hasta cómo mejorar los resultados de la misma. Conversa un par de horas con ellos, anota las ideas, pide profundizar en las que tenga más interés. No descalifiques ninguna opinión, recuerda que tú tomarás la decisión final pero escucha todas las ideas.
Cuarto. Evalúa la efectividad de tu consejo de administración. Recuerda que asunto que no se mide, no se puede mejorar. Califica si los consejos que recibes te han sido de utilidad, si tienes a todos los que necesitas, si hay alguien que no te acompaña o alguien que nunca opina. El objetivo es evaluar los resultados para mejorar. Cuando uno de tus consejeros te haya dado una opinión útil, felicítalo personalmente y luego en grupo. Si alguna idea te generó utilidades, compártelas (al menos una parte) con ellos.
