Reuniones que sólo sirven para revisar información y convivir, que no aportan valor ni ayudan a concretar estrategias en beneficio del negocio. Así son tres de cada diez sesiones de consejos de administración en México, según una encuesta de la consultora de negocios Russell Reynolds Associates y el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), aplicada a 30 grandes empresas. La resistencia se debe a la ausencia de una visión a largo plazo, a considerar a los consejeros independientes como ‘extraños’, a la poca apertura de los directivos al cambio y a desconocer las mejores prácticas en gobierno corporativo.
En Los Estados Unidos, los fondos de pensiones presionan para que las compañías adopten órganos de gobernanza, son estrictos a la hora de pedir indicadores, evalúan el desempeño de sus consejeros a través de terceros, piden que el CEO no ocupe el puesto de presidente del consejo, que la firma mitigue el impacto ambiental y que asegure la sucesión de los puestos clave. En Europa, los inversionistas abogan por la participación de la mujer en los consejos y deciden la remuneración de los directores.
Además, un consejo debe estar integrado por miembros que le aporten crecimiento y visión de mercado internacional a la compañía, por ejemplo, CEO que hayan trabajando en la misma industria, CFO que analicen los estados financieros y se encarguen de la auditoría, más mujeres en puestos directivos que aporten otra visión de los negocios y expertos en tecnología con pensamiento disruptivo que impulsen la innovación. Estas son las estrategias que recomienda el especialista para modernizar el gobierno corporativo de una empresa:
Miembros activistas: Se trata de instituciones financieras o casas de bolsa que manejan fondos de cobertura (hedge funds), que identifican compañías que no han tenido un buen desempeño o que necesitan un cambio de dirección, de las que compran un porcentaje, generalmente, 5%. Con ello, obtienen un lugar en el consejo de administración. PepsiCo, P&G y Mondelez tienen esta estructura.
Inversionistas Institucionales: En esta clasificación se encuentran las administradoras de fondos de ahorro para el retiro. Sus inversiones son a largo plazo, ya que deben generar recursos para las pensiones. Exigen que los miembros del consejo sean independientes, que haya participación de mujeres y transparencia en la planificación a largo plazo.
Independencia: La reglamentación que rige a las empresas públicas mexicanas indica que los consejos (directorios) deben estar integrados por 25% de miembros independientes. En Estados Unidos y otros países desarrollados, la estadística se voltea y son los independientes quienes tienen más lugares, para mantener la independencia de los miembros.
