Fugas de capital, pagos imprevistos, ventas no realizadas, costos y gastos elevados, monitoreo descontrolado… Son escenas raras en las empresas familiares, ¿cierto? Creo que no es necesario que te diga que la respuesta a lo anterior es un rotundo NO.
En esta época de apretarnos el cinturón, debemos ser muy cuidadosos en la administración del flujo de efectivo, y éste es el mejor momento para hacer más eficiente el uso de los recursos de la empresa, de ahí la importancia de manejar el presupuesto y tener un mejor control de nuestro negocio.
Demos el ejemplo
Las empresas familiares constituyen uno de los pilares fundamentales de la economía en muchos países, sin embargo, el 30% pasa a una segunda generación y sólo el 10 %, logra llegar a una tercera generación.
Aunque gran parte de la culpa la tienen los problemas meramente familiares (como los de sucesión, entre otros), la administración de las finanzas también es vital para la supervivencia de la empresa y más en los tiempos actuales. La creación de un presupuesto anual alienado a la planeación estratégica deberá ser una de las prioridades en tu empresa, pues impactará su eficiencia, eficacia y efectividad durante los próximos años.
Tal vez pienses: “Nosotros no necesitamos un presupuesto y menos una planeación estratégica, con que vendamos mucho estaremos bien”. Pero, ¿así cómo podrás hacer proyecciones para el futuro? Y más importante, ¿cómo sabrás qué áreas de la empresa no están rindiendo o cumpliendo como deberían y necesitan depurarse?
Es posible que la empresa familiar esté generando más ganancias de las que tú te imaginas, pero que las fugas (pequeñas o grandes) impacten en tus finanzas de manera negativa.
«“Los números hablan por sí mismos en términos de todo lo que hemos hecho”. Paul Rand«
Extracto de una publicación en el periódico el noroeste, Mario Rizo R.
