Elementos que integran las buenas prácticas corporativas.

La dirección general o las autoridades de más alto nivel de la empresa tienen la mejor posición para fomentar una cultura de integridad donde el soborno es inaceptable. El propósito de este principio es fomentar la participación de los mandos más altos en la determinación de los procedimientos de prevención del soborno y actos de corrupción. Esto ayudará a que los líderes tomen decisiones clave relacionadas con el riesgo de soborno y sean ejemplo para toda la organización para ayudar en la adecuada gestión de riesgos. 

Los procedimientos también tienen un papel central, pues no importando el tamaño de la empresa, es necesario tener canales de comunicación y materiales sencillos de entender para hacer de conocimiento de los trabajadores la postura contra el soborno y la corrupción e incluir la participación de las y los que laboran ahí (de arriba hacia abajo), en elaboración de procedimientos de prevención del soborno y la corrupción. 

La comunicación interna y externa es necesaria en el compromiso de cero tolerancia a la corrupción y el soborno. Por ejemplo, una declaración a los integrantes de la empresa, a manera de prevención, comunicada adecuadamente puede ser muy eficaz para establecer una cultura antisoborno dentro de tu organización. 

Es recomendable adaptar la comunicación a diferentes públicos y según el rol que desempeñen dentro de la empresa, incluyendo a terceros como proveedores, consultores temporales y/o clientes. Asimismo, te invitamos a generar información periódica por diversos canales (carteles, comunicados vía correo, sitio web oficial de la empresa, aplicaciones digitales, etc.) que pueda ser útil para comunicar y que constantemente refuerce el compromiso de prevención.

Fuente: Manual para la gobernanza corporativa, PNUD.